15 Minutos. La crisis entre EEUU y Rusia escaló este jueves un paso más con la expulsión por parte de las autoridades rusas del diplomático”número dos” de la embajada estadounidense en Moscú y las renovadas advertencias de Washington de que la invasión rusa a Ucrania podría ocurrir “en días”.
Una apreciación que hizo el presidente estadounidense, Joe Biden, en una frenética mañana de creciente agresividad retórica y gestos diplomáticos. Comenzó con el anuncio por parte de EEUU de un cambio de planes en la agenda del secretario de Estado, Antony Blinken, para participar en el Consejo de Seguridad de la ONU.
A la vez, el Departamento de Estado anunciaba la expulsión por parte de Rusia del “número dos” de la Embajada de Estados Unidos en Moscú, Bart Gorman, en una medida considerada como “no provocada”.
EEUU estudia ya una respuesta a esta acción que considera un paso más en la “escalada” de tensiones bilaterales en medio de la crisis por la concentración militar rusa en la frontera con Ucrania.
En el avión de Blinken, uno de los funcionarios estadounidenses indicó a los periodistas que lo acompañan que la decisión de parar en Nueva York se debe a que se “enfrenta quizá el momento más peligroso para la paz y la seguridad desde el fin de la Guerra Fría”.
“Ahora, más que nunca, es fundamental” que EEUU y Rusia tengan “el personal diplomático necesario para facilitar la comunicación”, agregó esta fuente.
Rusia: expulsión fue medida asimétrica
El Ministerio de Exteriores de Rusia explicó que la expulsión del “número dos” de la embajada de EEUU en Moscú, Bart Gorman, es una respuesta simétrica a la expulsión de un alto funcionario de la misión diplomática rusa en Washington.
“Realmente se le exigió al diplomático estadounidense abandonar Rusia, pero estrictamente como una respuesta a la expulsión injustificada del asesor de nuestra embajada en Washington pese a su estatus de directivo”; explicó en un comunicado la portavoz de la diplomacia rusa, María Zajárova.
La representante del Ministerio de Exteriores ruso pasó por alto los intentos de vincular esta expulsión a la crisis ucraniana. Señaló que el Departamento de Estado de EEUU ignoró la solicitud de Moscú de prorrogar su estancia hasta la llegada de un sustituto.
“Finalmente se vio obligado a marchar sin un reemplazo, lo que profundizó el déficit crítico de personal de la misión diplomática rusa generado por la ‘guerra de visados’ desatada por los estadounidenses”, dijo.
Zajárova recordó que EEUU inició en septiembre de 2020 “un nuevo intercambio de expulsiones, al exigir la retirada de 55 diplomáticos y empleados técnicos y administrativos rusos en dos etapas, hasta el 30 de enero y hasta el 30 de junio”.
“Todos los intentos de nuestra parte de solucionar este asunto por medio de un congelamiento mutuo de las expulsiones fueron rechazados”, indicó.
La portavoz de la diplomacia rusa señaló que esta medida, que calificó de sanción, fue aplicada también al asesor ruso “pese a que habían sido informados que a esto le seguiría una respuesta que afectaría a Bart Gorman”.
Biden insiste en que Rusia prepara invasión
Al cruce de advertencias en esta volátil situación se sumó Biden, al insistir desde la Casa Blanca que la amenaza de invasión de Ucrania por parte de Rusia es “muy alta” y apuntar a la posibilidad de que se produzca en “unos días”.
El mandatario señaló que Rusia “no ha movido sus tropas hacia fuera, las está moviendo hacia dentro”. Recalcó que Estados Unidos tiene razones para pensar que Moscú prepara una operación de “bandera falsa” (para buscar un pretexto para entrar en territorio ucraniano).
No obstante, también contestó con un “sí” a la pregunta de si aún es posible una vía diplomática y señaló que por eso envió a Blinken a la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, para que expusiera esa opción.
Despliegue diplomático de EEUU
Prueba de la complejidad del panorama, este fin de semana estarán en Europa, además de Blinken, el jefe del Pentágono, Lloyd Austin. También la vicepresidenta, Kamala Harris, que participará en la Conferencia de Seguridad de Múnich entre el 18 y el 20 de enero.
Harris se reunirá con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski y se asegurará de que EEUU está “completamente alineado” con sus aliados ante una eventual invasión rusa de Ucrania.
La vicepresidenta estadounidense se verá, asimismo, con otros líderes políticos, como el canciller alemán, Olaf Scholz, y el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg. Celebrará una reunión multilateral con los dirigentes de Estonia, Letonia y Lituania; según informó un alto cargo de la Casa Blanca en una llamada con periodistas.