15 minutos. El predicador de la Casa Pontificia, Raniero Cantalamessa, afirmó este viernes que la pandemia del coronavirus ha despertado a la humanidad “del delirio de omnipotencia”.
“La pandemia del coronavirus nos ha despertado bruscamente del peligro mayor que siempre han corrido los individuos y la humanidad: el del delirio de omnipotencia“, señaló el predicador del papa en su homilía.
El papa Francisco celebró la Pasión del Señor con una misa en la Basílica de San Pedro del Vaticano. Allí, el pontífice comenzó el acto tendido durante unos minutos orando ante el altar papal, bajo el que se cree que reposan los restos de San Pedro.
- Más de 1,6 millones de casos y 95.000 muertos por COVID-19, según datos privados
- Un nuevo caso de ébola estremece a la República Democrática del Congo
Discurso de Cantalamessa
Jorge Bergoglio asistió a la ceremonia vestido con paramentos rojos, sentado en un trono frente a la escultura de San Pedro y en silencio, sin pronunciar ninguna homilía, pues fue el predicador papal quien la ofreció.
Cantalamessa destacó que “ha bastado el más pequeño elemento de la naturaleza, un virus”, para que la humanidad recordara que es mortal y que “la potencia militar y la tecnología no bastan” para salvarla.
Señaló que la pandemia está dejando un fruto positivo, “el sentimiento de solidaridad” entre las personas, por lo que pidió que no se pierda una vez se supere la emergencia a nivel mundial.
“El virus no conoce fronteras. En un instante ha derribado todas las barreras y las distinciones: de raza, de religión, de censo, de poder. No debemos volver atrás cuando este momento haya pasado“, apuntó.
“No hagamos que tanto dolor, tantos muertos, tanto compromiso heroico por parte de los agentes sanitarios hayan sido en vano. Esta es la ‘recesión’ que más debemos temer“, añadió.
Animó a los jóvenes a rechazar “la trágica carrera de armamentos” para que el mundo destine “los ilimitados recursos empleados para las armas” a “la sanidad, higiene, la alimentación, la lucha contra la pobreza, el cuidado de lo creado”.
“Dejemos a la generación que venga un mundo más pobre de cosas y de dinero, si es necesario, pero más rico en humanidad”, concluyó.
Día del Via Crucis
La Liturgia del Viernes Santo es la única del año en la que no hay consagración, pero sí comunión.
La noche de este viernes, Francisco presidirá el Via Crucis, que representa el camino de Cristo a la cruz.
Mira los brazos abiertos de Cristo crucificado, déjate salvar una y otra vez. #OremosJuntos #ViernesSanto pic.twitter.com/fChvavWjG6
— Papa Francisco (@Pontifex_es) April 10, 2020
Sin embargo, este año el papa Francisco ofrecerá su discurso en la plaza de San Pedro, pero, sin fieles, luego de que la pandemia de COVID-19 acechara al mundo.