15 minutos. Cazas de China cruzaron este lunes la línea imaginaria que divide el estrecho de Taiwán, el mismo día en el que comenzó la visita oficial a la isla del cargo estadounidense de mayor rango en más de cuatro décadas.
Según un breve comunicado publicado por el Ministerio de Defensa taiwanés, los cazas J-10 y J-11 de las fuerzas aéreas chinas, cuyo número no se especifica, sobrevolaron la mencionada zona hacia las 09:00 hora local (01:00 GMT).
El Ejército isleño hizo seguimiento de las naves con su sistema terrestre de misiles antiaéreos y emitió una advertencia verbal a los cazas chinos. Tras ello envió una patrulla para interceptarlos y “expulsarlos”.
El Cuartel General de las Fuerzas Aéreas de Taiwán aseguró que esta “invasión destruye la situación del estrecho de Taiwán“, y “daña su seguridad”.
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Tensión entre Pekín y Washington
La visita en cuestión es la del secretario de Sanidad y Servicios Humanos de Estados Unidos, Alex Azar.
Se trata del funcionario estadounidense de mayor rango en visitar Taiwán desde 1979, año en el que Washington rompió sus relaciones oficiales con Taipéi -informales desde entonces- tras reconocer a la República Popular China y establecer lazos formales con Pekín.
Azar se reunió este lunes con la presidenta taiwanesa, Tsai Ing-wen. De hecho, le transmitió un “mensaje de firme apoyo a Taiwán” por parte de Donald Trump.
El pasado miércoles, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino Wang Wenbin protestó por la visita de Azar. Además, aseguró haber presentado quejas formales ante Estados Unidos tanto en la embajada en Pekín como a través de su legación en Washington.
Para China, recordó Wang, la cuestión de Taiwán es “de importancia extrema y del máximo nivel de sensibilidad”, ya que desde el final de la guerra civil en 1949 Pekín considera a la isla una provincia rebelde que ha de ser reunificada con el resto del país.
El portavoz exigió a Estados Unidos que dejase de “tener interacción oficial alguna con Taiwán” y de enviar “señales equívocas a los elementos independentistas” de la isla bajo riesgo de dañar “gravemente” los lazos entre Pekín y Washington.
Preguntado de nuevo sobre la visita, Wang anunció que China respondería con “firmes represalias” ante el “acto indebido” por parte de Estados Unidos. Sin embargo, no especificó entonces qué clase de contramedidas tomaría Pekín.