15 minutos. El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, aseguró este jueves que ha enviado una carta al ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, en la que le invita a seguir con el diálogo para resolver la crisis por la concentración militar de Moscú en torno a Ucrania.
“Esta mañana he enviado una carta al ministro de Exteriores Lavrov en la que reitero mi invitación a Rusia para seguir con nuestro diálogo en una serie de reuniones del Consejo OTAN-Rusia (foro de encuentro entre las dos partes) para encontrar una forma diplomática de avanzar”, declaró Stoltenberg en una rueda de prensa junto al primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson.
Casi de forma simultanea el alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, anunció que él también había respondido “en nombre de los Estados miembros de la UE” a las cartas que les remitió individualmente Lavrov para que se posicionaran por separado sobre la crisis en Ucrania.
El político noruego advirtió, por su parte, de que el actual es un momento “peligroso” para la seguridad europea y señaló que el número de fuerzas rusas alrededor de Ucrania “está aumentando” y el tiempo de aviso de un posible ataque “se está reduciendo”.
“La OTAN no es una amenaza para Rusia pero debemos estar preparados para lo peor, al tiempo que seguimos fuertemente comprometidos con encontrar una solución política”, subrayó.
El secretario general aliado recordó que Rusia ya ha acumulado más de 100.000 soldados listos para el combate en torno a Ucrania “con equipos pesados, misiles y facilitadores clave, como unidades médicas y de mando y control”.
“Y estamos monitorizando de cerca el despliegue de Rusia en Bielorrusia, que es el más grande desde el final de la Guerra Fría”, añadió.
Diálogo de sordos
El ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, aseguró este jueves que las conversaciones con su homóloga británica, Liz Truss, han sido un diálogo de sordos.
“Parece que oímos, pero no escuchamos”, dijo el jefe de la diplomacia rusa en rueda de prensa conjunta con Truss en referencia a las diferencias sobre la situación en torno a Ucrania.
Lavrov señaló que no se han observado puntos de “aproximación” de posturas en las negociaciones con su colega británica, pero confió en que la reunión haya servido para que Occidente comprendiera mejor las preocupaciones rusas.
“Nosotros no amenazamos a nadie, miren las declaraciones públicas, no hay ni una sola amenaza. Los amenazados somos nosotros”, insistió Lavrov.
Según el ministro ruso, durante la reunión a puerta cerrada con Truss, que se prolongó por dos horas, la parte rusa escuchó palabras sobre una “agresión” contra Ucrania y las consecuencias que tendría esa.
“¿Pero a qué agresión se refieren? ¿Cuándo ha comenzado?”, preguntó Lavrov.