15 minutos. La Guardia Costera italiana rescató la noche del sábado a 244 migrantes, entre ellos un recién nacido, en aguas del Mediterráneo. La operación de socorro fue “muy compleja” debido a las condiciones meteorológicas en el mar.
El rescate tuvo lugar a unos 80 kilómetros de las costas de la región de Calabria, la “punta” de la bota italiana, según un comunicado de los guardacostas.
La operación fue “muy compleja” por el temporal desatado en la noche en esta zona del Mediterráneo. Duró 16 horas.
Finalmente, se consiguió salvar a los 244 migrantes que viajaban en un viejo pesquero de madera. De ese total, 41 eran menores y uno era un bebé recién nacido, que fue acogido en tierra por los agentes y voluntarios de puerto.
En el rescate participaron los guardacostas de la localidad de Roccella Jonica y una nave rumana de la agencia europea para las fronteras exteriores Frontex, que acogió a una parte de los migrantes salvados en el Mediterráneo.
También participó un buque mercante desviado a la zona de rescate para ayudar en la operación.
Otro rescate
Por otro lado, la nave de la organización humanitaria Sea Watch con 461 inmigrantes a bordo espera completar su desembarco en el puerto siciliano de Augusta (sur). Hasta el viernes solo habían bajado a tierra a 2 mujeres embarazadas.
La ONG explicó que todos los rescatados dieron negativo en la prueba del coronavirus. Sin embargo, su desembarco procedía muy lentamente.
El sábado denunció que las autoridades habían “interrumpido” el desembarco de cientos de migrantes. Esto, a pesar de que muchos presentan precarias condiciones de salud tras pasar más de una semana en el mar, a merced del frío y la lluvia.
En lo que va de año, según datos actualizados el viernes por el Ministerio del Interior, han desembarcado en Italia 62.236 migrantes. Es decir, el doble que en el mismo periodo de 2020 (32.542) y 6 veces más que en 2019 (10.707).