15 minutos. La Policía de Uganda detuvo a un hombre por golpear un muñeco con la cara del presidente del país, Yoweri Museveni, en una calle de la capital, Kampala. Lo hizo en un acto de protesta por los resultados de las elecciones presidenciales y parlamentarias celebradas el 14 de enero.
Según las informaciones recogidas por el diario Daily Monitor, el hombre, que portaba un palo y un altavoz, estuvo dando golpes al muñeco y afirmando que “debía ser castigado por los crímenes cometidos” en Uganda.
¿Alteración del orden público?
El portavoz de la Policía de Kampala, Patrick Onyango, indicó que el detenido pertenece al Movimiento de Alternativa Social. Asimismo, afirmó que en los interrogatorios dijo que quería mostrar su malestar con el papel del partido gubernamental durante los comicios.
También indicó que el detenido fue imputado por “alteración del orden público”, según el citado diario.
Por su parte, el coordinador nacional del Movimiento de Alternativa Social, Norman Tumuhimbise, confirmó que el hombre es miembro del grupo.
Tumuhimbise hizo hincapié en que es un acto de protesta por las recientes declaraciones de Museveni en las que, según denuncia, “se mostró orgulloso de una unidad de comando del Ejército que ha matado a gente”.
Denuncia por secuestros
El principal candidato opositor a la presidencia en las elecciones, Robert Kyagulanyi, adelantó que presentará este miércoles una denuncia ante Naciones Unidas por los “secuestros” y “violaciones de los derechos humanos por parte del régimen”.
Kyagulanyi, conocido popularmente como Bobi Wine, rechazó reconocer los resultados y se autoproclamó presidente. Además, presentó el 1 de febrero una apelación ante el Tribunal Supremo para que anule la victoria de Museveni. Este logró un sexto mandato al frente del país africano.
La crisis política en Uganda se ahondó a causa de las denuncias de fraude electoral por parte de la opositora Plataforma de Unidad Nacional (NUP). Kyagulani se presentaba como el principal rival de Museveni, quien lleva al frente del país desde 1986 y quien logró un sexto mandato tras una serie de modificaciones constitucionales para poder concurrir a las urnas.
Las elecciones se celebraron en un contexto especialmente tenso, debido al aumento de la represión contra la oposición y la muerte de más de 50 personas en noviembre a causa de la acción de las fuerzas de seguridad contra manifestantes, tras la detención de Kyagulanyi durante un acto de campaña.