15 minutos. La capital japonesa registró un nuevo récord diario de contagios de coronavirus 4 días después del arranque de los Juegos Olímpicos (JJOO) de Tokio 2020. Sin embargo, su cancelación no se contempla en ningún caso, según reafirmó el primer ministro nipón Yoshihide Suga.
El Gobierno Metropolitano de Tokio informó este martes de 2.848 nuevos casos de COVID-19, lo que supone la mayor cifra hasta la fecha, desbancando a la registrada en enero, cuando el país atravesaba la segunda ola de contagios.
Los datos vuelven a mostrar que los contagios están al alza en el país anfitrión de los Juegos. Además, llegan en pleno transcurso de la competición inaugurada el pasado 23 de julio y con la capital nipona bajo estado de emergencia sanitaria.
Disfruten por televisión
El primer ministro quiso restar importancia a las cifras y a su posible impacto en la cita olímpica internacional. Respondió de forma negativa a una pregunta de los medios locales sobre si el Gobierno contemplaba una cancelación de los Juegos en caso de que los contagios sigan al alza en Tokio.
“Estamos tomando medidas para reducir el movimiento de personas”, dijo Suga. Sin embargo, pidió a los japoneses “que permanezcan en sus casas y disfruten de los Juegos por televisión”.
El líder nipón señaló que la mayoría de los nuevos contagios, en torno a un 70 %, se han reportado en personas de entre 30 y 40 años. Además, cada vez se observan más infecciones de la nueva variante delta.
Por su parte, la gobernadora de Tokio Yuriko Koike subrayó el preocupante aumento de personas con síntomas graves en la capital. Asimismo, señaló la importancia de que los jóvenes “se vacunen lo antes posible”.
En Japón, tan solo un 25,5 % de la población recibió las 2 dosis de la vacuna, en su gran mayoría mayores de 65 años, según los datos gubernamentales más recientes.
Un aumento anticipado
Los expertos médicos nipones vienen advirtiendo de un previsible aumento de los contagios tanto en Tokio como en todo Japón. Superaría los 3.000 casos en la capital entre finales de julio y principios de agosto, debido a los datos de incidencia del virus y a la detección de las cepas más contagiosas.
En todo el país, el número sobrepasó los 7.000 casos por primera vez desde mayo. Se aproximó a los más de 8.000 del pasado enero, cuando el virus se propagó rápidamente tanto en Tokio como en las prefecturas colindantes.
El Ejecutivo nipón, ante este escenario y con vistas a la celebración de los Juegos Olímpicos, decidió declarar un nuevo estado de emergencia sanitaria desde el 12 de julio hasta el 22 de agosto, para cuando habrá concluido la cita deportiva.
Esta medida excepcional, a la que recurre por cuarta vez desde el inicio de la pandemia, conlleva principalmente restricciones para bares y restaurantes. No obstante, están teniendo un seguimiento desigual entre los negocios.
Nuevas elecciones generales
Suga, quien deberá convocar unas nuevas elecciones generales en los meses después de los Juegos, cuenta con índices de respaldo ciudadano inferiores al 30 % entre los nipones. En concreto, por la errática estrategia gubernamental contra la pandemia y la impopular decisión de seguir adelante con los Juegos.
La cita deportiva se celebra en un formato “burbuja” y con restricciones sanitarias sin precedentes, diseñadas para evitar todo contacto y una eventual propagación del virus entre los participantes foráneos en los Juegos y la población nipona.
En los tests realizados a todos los implicados en los Juegos desde el 1 de julio se detectaron 153 contagios, entre ellos los de 19 atletas u otros integrantes de equipos olímpicos. Esto supone un 0,02 % de todas las pruebas realizadas, según datos de los organizadores.