15 minutos. El enviado especial de Estados Unidos para el Cuerno de África, Jeffrey Feltman, empezó este jueves en Adís Abeba una visita de 2 días para intentar buscar una solución pacífica a la guerra que libran desde hace un año el Gobierno de Etiopía y los rebeldes de la región norteña de Tigray.
Feltman se entrevistó este jueves con el presidente de la Comisión de la Unión Africana (con sede en Adís Abeba), Moussa Faki Mahamat.
En un mensaje difundido en su cuenta de la red social Twitter, Mahamat informó que intercambió con Feltman “puntos de vista” sobre la situación en Etiopía y Sudán.
El jefe de la Comisión (secretariado) de la UA añadió que esa conversación incluyó “nuestros respectivos esfuerzos con los actores nacionales y regionales que trabajan por el diálogo y las soluciones políticas”, sin dar más detalles.
En un comunicado publicado horas antes, Mahamat reclamó “el cese inmediato de las hostilidades” en Etiopía, petición que también hizo el presidente de la vecina Kenia, Uhuru Kenyatta, y la Autoridad Intergubernamental para el Desarrollo (IGAD) de África del Este.
Feltman inició su visita después de que el Ejecutivo etíope declarase estado de emergencia en el territorio nacional ante el avance de las fuerzas rebeldes.
En los últimos días, los rebeldes tomaron plazas en la vecina región de Amhara (aliada del Gobierno federal), menos de 400 kilómetros de Adís Abeba.
EEUU propone negociaciones en Tigray
Ese mismo día, el presidente estadounidense, Joe Biden, retiró a Etiopía de un programa de acceso comercial preferente al acusar a Adís Abeba de “graves violaciones” de derechos humanos, en medio del persistente conflicto bélico en el norte del país.
Feltman alertó entonces de que la situación en Etiopía “es aún más alarmante de lo que lo era hace unos meses”.
Desde el Instituto para la Paz de Washington, el representante aseguró que no cree que “ninguna de las dos partes sea capaz de ganar militarmente”. Abogó por comenzar las negociaciones para lograr una paz duradera “lo antes posible”.
La Embajada estadounidense en Etiopía informó este martes del “deterioro significativo de la seguridad durante los últimos días y una escalada continua del conflicto armado”. Sugirió a sus nacionales presentes en la nación africana “hacer preparativos para salir del país”.
La guerra estalló el 4 de noviembre de 2020, cuando el primer ministro etíope, Abiy Ahmed, ordenó una ofensiva contra el Frente Popular de Liberación Tigray (FPLT), partido que gobernaba entonces la región, en represalia por un ataque a una base militar federal y después de una escalada de tensiones políticas.
Hasta la fecha, 2 millones de personas han sido desplazadas internamente en Tigray y al menos 75.000 etíopes han huido al vecino Sudán, según datos oficiales.
Además, casi 7 millones de personas afrontan una “crisis de hambre” por la guerra, según advirtió en septiembre el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU.