EEUU y Rusia anunciaron la entrada en vigor de la prórroga del Tratado START

Al hablar del acuerdo, Blinken aclaró que el país trabajará para que Rusia rinda cuenta por sus acciones adversas y sus abusos a los DDHH
EEUU y Rusia anunciaron la entrada en vigor de la prórroga del Tratado START

15 minutos. Los Gobiernos de Estados Unidos (EEUU) y Rusia anunciaron este miércoles la entrada en vigor de la prórroga de 5 años del Tratado de Reducción de Armas Estratégicas (Tratado START), dos días antes de que expirara la fecha límite fijada hasta ahora.

El secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, destacó que “Biden prometió mantener al pueblo estadounidense seguro ante las amenazas nucleares y restaurar el liderazgo estadounidense en el control y la no proliferación de armas”. “EEUU ha dado el primer paso para cumplir ese compromiso al extender el Tratado Nuevo START con Rusia durante cinco años”, agregó.

Límites verificables

“Extender el Tratado Nuevo START garantiza que tenemos límites verificables sobre misiles balísticos intercontinentales, misiles balísticos lanzados desde submarinos y bombarderos pesados hasta el 5 de febrero de 2026”, ensalzó en un comunicado publicado por el Departamento de Estado.

Así, arguyó que el régimen de verificación del acuerdo “permite a Estados Unidos supervisar el cumplimiento de Rusia con el tratado”. Explicó que el mismo “da mayor conocimiento sobre la postura nuclear rusa, incluido el intercambio de datos y las inspecciones sobre el terreno”. Estas “permiten a inspectores estadounidenses tener sus ojos sobre las fuerzas e instalaciones nucleares rusas”.

“Estados Unidos ha asegurado que Rusia cumple con las obligaciones del tratado cada año desde que entró en vigor en 2011”, sostuvo Blinken. Agregó que “especialmente en momentos de tensión, son de vital importancia los límites verificables sobre las armas nucleares intercontinentales rusas”.

“Extender el Tratado Nuevo START hace que Estados Unidos, sus aliados, sus socios y el mundo sean más seguros. Una competición nuclear sin límites nos podría a todos en peligro”, manifestó Blinken.

Afirmó que Biden dejó claro que la extensión del START es el inicio de los esfuerzos para enfrentar los desafíos de seguridad del siglo XXI.

Así, manifestó que EEUU utilizará la extensión para mantener con Rusia, en consulta con el Congreso y sus aliados “un control de armas que aborde todas las armas nucleares”.

“Buscaremos además un control de armas que reduzca los peligros del moderno y creciente arsenal nuclear de China. Estados Unidos está comprometido con un control de armas efectivo que mejore la estabilidad, la transparencia y la predictibilidad mientras reduce el riesgo de unas carreras armamentísticas costosas y peligrosas”, reseñó.

Rusia: un desafío

Por último, dijo que aunque hay conversaciones con Rusia para reducir la posibilidad de un conflicto, existe “claridad sobre los desafíos que Rusia supone para Estados Unidos y para el mundo”.

En ese sentido agregó que mientras trabajan con Rusia para hacer avanzar los intereses de EEUU, trabajaremos para que Rusia rinda cuentas por sus acciones adversas y sus abusos de los Derechos Humanos“, remachó.

Rusia pide actitud constructiva a EEUU

El Ministerio de Exteriores de Rusia indicó en un comunicado que Moscú y Washington intercambiaron notas diplomáticas sobre la finalización de los “procedimientos internos necesarios para la entrada en vigor” de la prórroga. “En línea con ello, el acuerdo ha entrado en vigor”, agregó.

“De esta forma, el tratado será efectivo exactamente como fue firmado, sin enmiendas o adiciones, hasta el 5 de febrero de 2026”, resaltó en su comunicado. Además manifestó que la conversación del 26 de enero entre los presidentes de EEUU y Rusia, Joe Biden y Vladimir Putin, respectivamente, “fue clave”.

En este sentido, defendió que el tratado “se preserva y garantiza de forma estrictamente recíproca”. También apuntó que es una decisión “importante” que “garantiza un nivel necesario de predictibilidad y transparencia en este campo, mientras que mantiene estrictamente un equilibrio de intereses”.

“Esperamos que este entendimiento alcanzado con Washington sobre el futuro del Nuevo START sea un pilar de la seguridad internacional que permita dejar atrás la tendencia hacia el desmantelamiento del control de armas y los mecanismos de no proliferación, dominantes durante los últimos años por las destructivas políticas de Estados Unidos”, argumentó.

Por todo ello, manifestó que “se necesitarán pasos significativos para que el diálogo bilateral en este área vuelva a una trayectoria más estable y lograr nuevos resultados sustanciales que fortalezcan la seguridad nacional de ambos países y la estabilidad estratégica global”.

“Rusia está preparado para cumplir su parte. Pedimos a Estados Unidos que adopte una postura responsable similar y responda a nuestras iniciativas de manera constructiva“, zanjó el comunicado, publicado en la web del Ministerio de Exteriores ruso.

La OTAN aplaude la extensión

Por su parte, la OTAN celebró que EEUU y Rusia hayan llegado a un acuerdo para prolongar el Start. Destacó que esto contribuye a la estabilidad internacional.

En un comunicado, el máximo órgano de decisión de la organización, el Consejo Atlántico, expresó su apoyo a que se siga aplicando el acuerdo. También destacó la importancia del diálogo para encontrar maneras de mejorar la estabilidad global.

La OTAN recordó su compromiso con el control de armas y el proceso de desarme y los acuerdos de no proliferación. Considera que la extensión del acuerdo es “el comienzo y no el final” de los esfuerzos para fortalecer el control de armas.

Pese a las buenas noticias, la Alianza Atlántica insiste en recalcar el desafío que representa Rusia. “Trabajaremos en estrecho contacto para abordar las acciones agresivas de Rusia, que constituyen una amenaza para la seguridad euroatlántica”, indicó la nota de prensa.

El START fue firmado en 1991 por los entonces líderes de Estados Unidos y de la Unión Soviética, George H.W. Bush y Mijail Gorbachov. En abril de 2010, fue reemplazado por el Nuevo START, firmado por los entonces mandatarios de EEUU y Rusia, Barack Obama y Dimitri Medvedev.

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