15 minutos. El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) instaló un cementerio de mochilas frente a su sede para homenajear a los más de 12.000 niños que fueron asesinados o mutilados en zonas de conflicto durante el año 2018, la cifra más elevada desde que las Naciones Unidas comenzaron a monitorizar y denunciar estas graves violaciones.
Según el Informe Anual del Secretario General sobre niños y conflictos armados de 2019, es probable que los números reales sean mucho más altos.
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Cada una de estas 3.758 mochilas de color azul que figuran un cementerio representa la muerte de un niño en un escenario de conflicto. “Las mochilas de UNICEF siempre fueron un símbolo de esperanza y oportunidades de futuro para la infancia”, explicó la directora ejecutiva de UNICEF, Henrietta Fore.
“En solo dos semanas, los líderes mundiales reunidos en la ONU celebrarán el 30 aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño. Esta instalación debería recordarles lo que está en juego“, añadió.
Este cementerio de mochilas, que después continuarán su viaje hasta aquellos niños que más las necesiten, se mantendrá frente a la sede de la ONU hasta el 10 de septiembre.
Cifras reales podrían ser mayores
Según el Informe más de 12.000 niños fueron asesinados o mutilados en las zonas de conflicto en el año 2018. Sin embargo, estos son solo los incidentes verificados, por lo que el número real puede ser más alto.
UNICEF lamentó que los más pequeños paguen el precio en los países con conflictos actualmente activos, como Afganistán, Siria, Yemen y muchos más. También estimó que en un cuarto de estos incidentes, los niños pierden la vida.
La mayoría de las muertes infantiles están provocadas por el uso continuo de armas explosivas como minas terrestres, ataques con cohetes o bombardeos de artillería.
“Mientras muchos niños vuelven al colegio esta semana, llamamos la atención sobre los miles que mueren en países en conflicto y cuya trágica pérdida marca de por vida sus hogares, aulas y comunidades“, aseguró Fore.
“Los logros que conseguimos para los niños los últimos 30 años muestran lo que podemos hacer si aprovechamos la voluntad política para colocarlos primero”, concluyó.