15 minutos. Los socorristas recuperaron este jueves los restos de la décima víctima y se busca al último desaparecido en una operación muy complicada ante el peligro de posibles nuevos derrumbes debido a las altas temperaturas, tras el desprendimiento el domingo de una parte del glaciar de la Marmolada, en los Dolomitas (Alpes italianos).
Las operaciones de búsqueda, que se realizan con helicópteros y drones, comenzaron casi de madrugada para aprovechar las horas con temperaturas más bajas del día. Se localizaron restos y también algunos objetos que pertenecían a los alpinistas arrollados por las toneladas de hielo y piedras que se desprendieron del glaciar de la Marmolada.
Ya se identificaron a 6 personas de las 9 victimas encontradas previamente; entre ellas. 2 extranjeros, ciudadanos checos. Los padres de ambos llegaron a Canazei, donde se trasladaron los cuerpos y se reunieron a las familias acompañadas por un equipo de psicólogos.
Tragedia inevitable
El presidente de la región de Véneto Luca Zaia visitó este jueves Canazei y deseó que todas las familias puedan tener una respuesta. Asimismo, reiteró que se trató de una tragedia inevitable, pues es “como si hubiera caído un rascacielos de 70 pisos”. También afirmó que “pensar en un sistema de aviso como el de las avalanchas es difícil, pues no existen las herramientas adecuadas e incluso los radares no pueden hacer milagros”.
De los 8 heridos, 7 continúan en el hospital y un par están graves, uno de ellos con un traumatismo craneal, explicó Zaia.
“Parece una novedad, pero el glaciar se está derritiendo desde 1910 y hoy en día desapareció el 45,5 % del hielo. El problema del derretimiento de los glaciares es evidente, los problemas de este glaciar son de todos”, añadió Zaia.
Por su parte, los investigadores del grupo de trabajo glaciológico-geofísico para la investigación de la Marmolada, que estudia el glaciar desde hace 20 años, destacaron que antes del derrumbe del domingo, en la montaña reina de los Dolomitas, no había signos evidentes de un colapso inminente.