15 minutos. La directora ejecutiva de Unicef, Henrietta Fore, pidió un “alto al fuego” mundial para asegurar que las vacunas contra la COVID-19 lleguen a todos incluso en áreas en conflicto. La solicitud tuvo durante su participación en una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU
“La única forma de salir de esta pandemia para cualquiera de nosotros es garantizar que las vacunas estén disponibles para todos. En este esfuerzo histórico, debemos incluir a los millones de personas que viven o huyen del conflicto y la inestabilidad“, dijo Fore.
Equitable access to vaccines for all people, including those living under conflict, is essential.
— Catherine Russell (@unicefchief) February 17, 2021
The only way out of this pandemic for any of us, is to ensure vaccinations are available for all of us.https://t.co/D9tPN5dAkX
A su juicio, el acceso equitativo a las vacunas para todas las personas, incluidas las que viven en situaciones de conflicto, es fundamental. “No solo como una cuestión de justicia, sino como el único camino para poner fin a esta pandemia para todos. Y para sembrar las semillas del cuidado, la esperanza e incluso la paz en países que han visto muy poco”, apostilló.
Distribución de vacunas
Tal y como detalló la directora de Unicef, la COVID-19 ha alterado fundamentalmente nuestras respuestas, agregando una nueva capa de complejidad en algunos de los entornos operativos más difíciles y peligrosos del mundo.
“Esto significa, por ejemplo, garantizar que se disponga de suficientes dosis y jeringas en cada país y realizar inventarios para garantizar que existan sistemas eficaces de cadena de frío”, agregó Fore.
También habló de la necesidad de “negociar el acceso a poblaciones a través de múltiples líneas de control por parte de grupos armados no estatales, áreas que el CICR estima que representan a unos 60 millones de personas”.
Además, Fore avisó que la entrega de vacunas también se está viendo obstaculizada por una “brecha” de financiación y por la falta de transporte, cadenas de frío e infraestructura logística para apoyar el lanzamiento.
“Necesitamos llegar a las mismas poblaciones que habitualmente no cuentan con servicios básicos de salud con una vacuna que no solo salvará potencialmente sus vidas, sino que ayudará a abordar una pandemia mundial”, aseveró.
Iniciativa Covax
Dicho esto, y tras hacer un repaso por las principales medidas que Unicef está llevando a cabo para asegurar el proceso de entrega de las vacunas contra el COVID-19, Fore explicó que también están trabajando con la iniciativa Covax “en estrecha colaboración con los fabricantes de vacunas y los proveedores de transporte, logística y almacenamiento.
El objetivo, prosigue, es adquirir 2.000 millones de dosis de las vacunas COVID-19 para fines de este año. Esto se suma a las 2.000 millones de dosis de otras vacunas que normalmente compran cada año en nombre de 100 países.
“Y nos hemos unido a un esfuerzo global para asegurar las vacunas bajo un colchón humanitario que se puede utilizar como medida de último recurso. Covax ha reservado el 5 % de sus dosis como reserva para poblaciones en riesgo como los refugiados, internamente desplazados y migrantes. En resumen, una red de seguridad para quienes no están cubiertos por los programas nacionales de inmunización”, detalló.
Finalmente, solicitó a los países contar con planes nacionales de vacunación frente a la COVID-19. También llevar a cabo campañas de inmunización de otras enfermedades como, por ejemplo, el sarampión, la difteria o la poliomielitis. “No podemos permitir que la lucha contra una enfermedad mortal nos haga perder terreno en la lucha contra otras”, zanjó.