15 minutos. Aunque la Fiscalía y el Departamento de Justicia recomendaron la imposición de 23 y 20 años de cárcel para la enfermera de Chávez y su esposo, el magistrado de la Corte del Distrito Sureste del estado de Florida los condenó a una pena menor: 15 años para cada uno.
Esto por haber sido hallados por el jurado culpables de los delitos de conspiración o de intento de lavado de capitales (18 § 1956 (h) del Código Federal) y de lavado de capitales, consumatum est (§ 1956 (a) (2) (A), del mismo Código).
En su artículo de opinión publicado en el Diario Las Américas, el abogado Omar Estacio, resaltó que al juez, William P. Dimitrouleas “le tocaron alguna fibra” con las cartas de súplicas enviadas por un hijo de 14 años, de otros familiares, amigos y de la propia Claudia Díaz Guillen, que redujo la pena.
El miércoles pasado, la enfermera de Chávez consignó una misiva en la que aseguró que cuando tomó posesión del cargo de Tesorera Nacional de Venezuela, era una “ingenua”.
No obstantes, “las evidencias exorbitantes y cursantes en el expediente demuestran lo contrario.
La evidencia
La Fiscalía aportó más de 2 mil elementos de convicción: Mensajería electrónica, fotografías, transferencias bancarias, adquisiciones de inmuebles; la vida de lujos de los acusados, en general, como viajes en yates, en 3 jets privados a su disposición y compras de prendas de alta gama”.
Estacio precisó que se creía que ante los hechos Díaz Guillén y su esposo Adrián Velásquez Figueroa, “reconocerían culpabilidad y celebrarían algún acuerdo o delación premiada con las autoridades que les rebajase las inminentes condenas. Pero no. Los acusados presos del pánico por alguna amenaza o mal aconsejados, insistieron en su inocencia con argumentos que a la postre, al jurado le parecieron irrelevantes”.
Se presentaron 5 cargos de culpabilidad y 3 de no culpabilidad.
En su comunicación la enfermera de Chávez ofreció colaborar con los investigadores, pero la Fiscalía y el Departamento de Justicia, desmienten tal disposición.
“Les rechazaron la aplicación de varios precedentes judiciales que les habrían valido descuentos de años de sus condenas, precisamente, por tal falta de colaboración”, dijo Estacio.
La Fiscalía y el Departamento destacaron que Díaz Guillén, durante el proceso “subió al estrado del tribunal para mentir”. Afirman que ella y su esposo, “intentaron minimizar o distraer la seriedad y naturaleza de sus crímenes” y para peores “también, demostraron débil remordimiento por sus delitos y por los daños que causaron”.
¿A quién o quiénes y por qué Díaz Guillén y Velásquez Figueroa no quisieron o temieron delatar?
También Alejandro Andrade, conocido como el “Tuerto”, involucrado en el mismo caso delató a los esposos y obtuvo una reducción de su pena, ahora en 5 años.
Estacio precisó que “como venezolanos exigimos que las autoridades de EEUU extremen las diligencias para que, dentro del más estricto apego al debido proceso, los penados provean información suficiente para identificar a todos sus compinches”.
De llegar a acuerdos, seguramente “saldrán a relucir varios altos cargos del actual desgobierno de Maduro. Quizás, incluido este último. Que ladrones, es lo que sobra en semejante Patio de Monipodio”.
Para finalizar Estacio destaca que: “¡Estos tipos se metieron un billetón!” traducción libre del: “They made a lot of money”, que expresó el juez Dimitrouleas, no muy convencido, de su clemencia con dichos, mujer y marido.