15 minutos. El Gobierno de México anunció el inicio de los trabajos para rescatar los cuerpos de 63 mineros que murieron atrapados en la explosión de la mina de carbón Pasta de Conchos ocurrida en febrero del 2006.
“El Servicio Geológico Mexicano está ya con las tareas iniciales del rescate”, informó la titular de la Secretaría del Trabajo, María Luisa Alcalde, en un vídeo.
Nuestra titular asiste a la mina de Pasta de Conchos, en Coahuila, para supervisar el inicio de los trabajos técnicos a cargo del Servicio Geológico Mexicano, para recuperar los restos de los mineros que quedaron atrapados desde 2006. https://t.co/oFWD8HNNR0
— STPS México (@STPS_mx) November 21, 2019
Alcalde indicó que estas primeras labores corresponden a “estudios de gas, de agua, de mecánica de suelos que permitirán conocer bien las condiciones del subsuelo” en la mina.
Además, aseguró que “Vamos bien y vamos con paso firme. Nos acompañan expertos y mucha gente de la comunidad”.
- “Los estamos escuchando”, mensaje de Duque ante protestas en Colombia
- Cubanas proponen ley contra la violencia de género
El 19 de enero de 2006 65 trabajadores de la mina Pasta de Conchos, estado Coahuila, murieron en un accidente. Recuperaron dos cuerpos, pero el resto quedó sepultado al suspenderse las labores de rescate por los riesgos que suponían.
También, el presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador “se comprometió a hacer todo lo que estuviera en nuestras manos para iniciar el rescate”, recordó la ministra Alcalde.
Condiciones de la mina
Un grupo de expertos de México y de países como Alemania, China, EEUU y Australia se encargó de las tareas y de los análisis de las condiciones de la mina.
Así, los expertos “determinaron por unanimidad la viabilidad del rescate”, señaló la ministra.
Por su parte, en 2018, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) anunció la evaluación de responsabilidad de las autoridades mexicanas en la muerte de los 65 mineros.
Asismimo, los familiares de los mineros presentaron el caso ante la CIDH en febrero de 2010, argumentando que las autoridades de México eran responsables de la ineficacia de las labores de rescate.