15 minutos. El fiscal general de Colombia, Fabio Espitia, reveló este miércoles que las primeras investigaciones indican que un grupo de disidentes de las FARC fue el culpable del ataque perpetrado el día anterior en el municipio de Toribio, en Cauca (sur), que se saldó con cinco indígenas muertos y otros seis heridos.
“La Fiscalía cuenta con una información de la muy probable participación de alias ‘El Indio’, ‘La Chinga’, ‘Arley’, ‘Colada’, ‘Canoso’ y ‘Camilo'”, dijo el jefe del Ministerio Público, identificando a los disidentes de las FARC que habrían cometido el ataque, según informa Blu Radio. Además, precisó que estaban bajo las órdenes de ‘Mayimbú’.
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De acuerdo con el relato de Espitia, los seis atacantes llegaron en tres camionetas de alta gama con órdenes de disparar contra la guardia indígena que se encarga de proteger el corregimiento de Tacueyó, precisamente, de la acción de grupos armados.
“Claramente, aquí tenemos una amenaza, desde hace tiempo, de grupos narcotraficantes, de disidencias, que quieren intimidar a las poblaciones, (…) que intentaron intimidar candidatos (…) y que ahora también quieren intimidar a las comunidades indígenas”, denunció el presidente colombiano, Iván Duque, desde Cauca.
A manos del narcotráfico
Duque ha celebrado este miércoles un consejo de seguridad en Cauca “con el propósito de evaluar la situación de orden público tras el asesinato, en Tacueyó, de cinco miembros de comunidades indígenas”, avanzó vía Twitter.
En #SantanderDeQuilichao hizo presencia el Estado unido para rechazar el asesinato de 5 miembros de nuestras comunidades indígenas. Los responsables son estructuras del narcotráfico y residuales que quieren mantener el negocio de las drogas. Nos unimos al dolor de las familias. pic.twitter.com/QFgHzlHBsy
— Iván Duque 🇨🇴 (@IvanDuque) October 30, 2019
“Hemos mirado las circunstancias de orden público” y, al final del consejo de seguridad, “espero hacer anuncios importantes sobre la capacidad operacional en la región y la capacidad que tendremos para enfrentar estas amenazas”, indicó, de acuerdo con la Casa de Nariño.
Colombia sufre una ola de violencia desde la firma en 2016 del acuerdo de paz con las FARC debido, principalmente, a la pugna entre grupos rivales por apoderarse de los negocios de la antigua guerrilla, tales como el narcotráfico, la extorsión o la minería ilegal.
El lunes por la noche, en el mismo Toribio, asesinaron al líder indígena Hugo Rivera Yatacué. Encontraron su cadáver horas después arrodillado en plena calle. El martes, asesinaron al exguerrillero de las FARC Wilson Parra en Caquetá y se denunció la muerte del dirigente campesino Flower Jair Trompeta a manos del Ejército en Cauca.