15 minutos. Ana García de Hernández, esposa del expresidente de Honduras Juan Orlando Hernández, presentó este lunes ante el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (Conadeh) una denuncia por una supuesta violación de los derechos del exmandatario durante su arresto y la presentación ante los medios de comunicación.
“Mi casa fue rodeada por más de 600 agentes del orden público, fuertemente armados. Llegaron con el deseo de ingresar a mi vivienda y no se les permitió porque a través de nuestros apoderados se les hizo saber que no podían hacer ninguna detención”. Así lo sostuvo García de Hernández, según informaciones de La Prensa.
Venganza de los narcotraficantes
También hizo hincapié en que presenta esta denuncia “después de ver a través de los medios de comunicación la forma humillante y denigrante en que fue tratado mi esposo en presencia de las autoridades. Permitieron el uso de grilletes y cadenas”.
Asimismo, García de Hernández espera que el comisionado nacional de los Derechos Humanos investigue los abusos que se cometieron contra su esposo. Dijo que su detención es “producto de la venganza de los narcotraficantes” que extraditadron durante su Gobierno.
El juez Edwin Ortez dictó prisión provisional para el expresidente de Honduras en las instalaciones de las Fuerzas Especiales. Allí deberá permanecer tras su aprehensión, al pesar sobre él una solicitud de extradición de Estados Unidos (EEUU).
Al expresidente lo arrestaron a las puertas de su residencia en la capital hondureña de Tegucigalpa. Luego, lo trasladaron ante la sede del Tribunal Supremo de Justicia donde, en principio, iba a ser recibido por el juez.
Toneladas de cocaína
Horas antes de su arresto, la Embajada de EEUU en Tegucigalpa acusó a Hernández de participar en “una conspiración violenta”. Específicamente, para recibir “múltiples toneladas de cocaína desde Colombia y Venezuela”.
La Fiscalía de Nueva York confirmó en febrero de 2021 la existencia de una investigación por narcotráfico contra el expresidente hondureño. A su hermano Antonio Hernández lo condenaron a cadena perpetua por narcotráfico.
El nombre del expresidente Hernández ya había salido previamente en las investigaciones. Los fiscales aseguraron que tuvo contacto con el narcotraficante mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán.
De acuerdo con las informaciones que publicó el diario hondureño El Heraldo, la revelación ocurrió durante una sesión en la que se confirmó la participación del narcotraficante Geovanny Fuentes Ramírez. Según la denuncia, Fuentes financió en 2013 la campaña presidencial de Hernández a cambio de protección.