En América Latina aumentó violencia contra niños durante la pandemia

Antes de la pandemia cerca de 2 de cada 3 niños menores de 5 años ya sufría de castigo físico o de violencia psicológica
Crece en pandemia la violencia contra la primera infancia en América Latina

15 minutos. La pandemia provocó un significativo aumento de la violencia hacia la primera infancia en América Latina y el Caribe, por lo que es fundamental ofrecer a los padres y cuidadores “apoyo psicosocial, de salud mental y económico” como un primer paso para prevenir el maltrato.

La violencia hacia los niños “es muy difícil de medir”, más aún en un contexto de aislamiento social y cierre de los centros de educación.

“Hay consenso” en que aumentó, dijo el experto en prevención de violencia y desarrollo infantil temprano e investigador doctoral de la Universidad de Harvard, Jorge Cuartas.

Diferentes países de la región hacen esfuerzos para cuantificar este fenómeno con técnicas estadísticas.

Arrojaron, “por ejemplo, que en Surinam se prevé que el incremento de la violencia contra los niños puede estar entre 30 % y 40 %”.

“Con encuestas telefónicas en Argentina se vio que el 50 % de las familias reportan incremento en conflicto familiar y algunas formas de violencia contra los niños”, agregó.

En toda la región y el mundo “se evidencian incrementos muy importantes en llamadas a las líneas de atención de violencia doméstica”.

La pandemia creó una “tormenta perfecta”

La pandemia creó una “tormenta perfecta” para el aumento de la violencia hacia los más pequeños: aislamiento en casa, problemas económicos y estrés familiar.

A todo esto se suma una cultura de maltrato muy arraigada en la región, explicó Cuartas.

“Sabemos que antes de la pandemia cerca de 2 de cada 3 niños menores de 5 años ya sufría de castigo físico o de violencia psicológica o de otras formas más severas de violencia” en América Latina.

Región donde “las normas sociales, tristemente, legitiman el uso de algunas formas de violencia como el castigo físico”.

Con la pandemia, el estrés en los adultos se dispara, “lo que hace mucho más difícil regular las emociones” y se puede “responder mucho más duro a las situaciones”.

Se suma también que “el comportamiento de los niños se ha visto impactado y eso puede ser difícil de entender y manejar para sus cuidadores”.

Las consecuencias del castigo

“Un estudio que sacamos reciente en Harvard muestra que niños que fueron castigados físicamente durante la primera infancia (…) tienen un funcionamiento cerebral atípico, respecto de los niños que no lo recibieron, en el área encargada de funciones ejecutivas, emocionales y de autoregulación emocional”.

Entonces, “en vez de reducir problemas de comportamiento, el castigo físico lo que hace es todo lo contrario”.

Genera “más dificultades para que el niño se autoregule, lo que puede traducirse en peor comportamiento y más agresividad”, afirmó el experto.

“Y a largo plazo esas formas de violencia como el castigo físico, los insultos, los gritos, pueden terminar desencadenando que a futuro seamos más violentos, tengamos más probabilidad de consumo de sustancias (prohibidas), un mayor riesgo de utilizar la violencia contra nuestra pareja o hijos”, agregó.

Apoyo para padres y cuidadores

Cuartas afirmó que “es muy importante entender que los padres y cuidadores no son malos, sino que son también víctimas” de unas circunstancias inéditas.

Tildó de “paso fundamental pensar y utilizar más estrategias para cuidar a los padres y cuidadores de los niños y niñas, para brindarles apoyos psicosociales, de salud mental y económicos también”.

“Un primer paso para prevenir la violencia es trabajar y apoyar a quienes cuidan de los niños y niñas (…) hay que actuar ya”, agregó.

UNICEF y ALMA piden trabajar con urgencia por la infancia

Cuartas expuso sobre “los efectos de la violencia en la primera infancia, situación en la región y propuestas para prevenirla”, en un encuentro virtual organizado por la Alianza de Cónyuges de jefes de estado y representantes (ALMA) y Unicef.

“Preocupadas por el impacto de la pandemia sobre los niños y niñas más pequeños, las Primeras Damas de Argentina, Colombia, Paraguay y República Dominicana, destacaron la urgencia de reforzar el trabajo con la primera infancia para mitigar el aumento de la violencia en tiempos de pandemia”, expresaron ambas organizaciones.

La actual crisis “ha puesto en primer plano el papel fundamental que las familias y otros cuidadores desempeñan”.

Consideran que “es necesario que los países prioricen políticas orientadas a las familias”

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