15 minutos. La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) informó este lunes que, en 2018, al menos 3.529 mujeres fueron víctimas de feminicidio en 25 países de Latinoamérica.
Los datos del Observatorio de Igualdad de Género de América Latina y el Caribe (OIG) de la Cepal indicaron que cuatro de las cinco tasas más altas de feminicidio en la región se registran en países de Centroamérica y el Caribe, además de Bolivia en Suramérica.
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El Salvador, Honduras y Bolivia son las tres naciones con mayor proporción de homicidios por cuestiones de género. En estos tres países hay tasas de 6,8, 5,1 y 2,3 mujeres fallecidas por cada 100.000, respectivamente.
Guatemala, con una tasa de 2 feminicidios por cada 100.000 mujeres, y República Dominicana, con 1,9, completan los cinco países con mayor porcentaje de muertes por violencia machista.
En cuanto a los datos referentes a 2018, Brasil y México destacan sobre el resto en cuanto a la cantidad de mujeres víctimas de feminicidio. Las cifras alcanzaron los 1.206 y 898, respectivamente, con tasas de 1,1 feminicidios por 100.000 mujeres en Brasil y de 1,4 en México.
La gravedad de la violencia hacia mujeres
La secretaria ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, destacó “la gravedad del fenómeno” en el Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres.
“El asesinato de mujeres por razones de género es el extremo del continuo de violencia que viven las mujeres en la región. Las cifras recopiladas por Cepal, en un esfuerzo por visibilizar el fenómeno, muestran la profundidad que alcanzan los patrones patriarcales y violentos en Latinoamérica”, advirtió.
En ese sentido, la institución regional señaló la dificultad de realizar datos comparados entre los diferentes países de América Latina. Esto se debe a que en algunas naciones no hay tipificación del feminicidio y solo recopilan cifras sobre muertes de mujeres a manos de parejas.
Agregaron desde la Cepal que el abanico normativo de la situación es amplio, desde países que contemplan una amplia definición de feminicidio hasta algunos que lo reducen únicamente al matrimonio y la convivencia.
“Millones de mujeres de la región salieron a las calles para reclamar y demandar algo tan fundamental pero vulnerado como es el derecho a vivir vidas libres de violencia”, dijo Bárcena.