15 minutos. Una exposición con más de un centenar de artistas cubanos de varias generaciones, tanto de la diáspora como radicados en la isla, y una performance en vivo de la premiada Tania Bruguera destacan entre las propuestas para la Semana del Arte de Miami, en Florida.
La muestra You know who you are de El Espacio 23 propone en 6 salas un deslumbrante recorrido por el arte cubano, “distanciado del tinte político”. Además, indaga en la “historia y trayectoria individual y vital” de jóvenes creadores y de figuras de la vanguardia del siglo XX. Estas fueron las palabras para EFE de Anelys Álvarez, comisaria de la exposición.
Así, a través de la visión de artistas como el pintor vanguardista Wifredo Lam (1902-1982), la expresionista Antonia Eiriz (1929-1995) o el creador y disidente cubano Luis Manuel Otero Alcántara (1987), la exposición revela al visitante “las voces y viajes personales de artistas hacia un lugar compartido, un diálogo“. Que, sin embargo, no soslaya la denuncia por la falta de libertad de expresión en la isla.
La exposición está ubicada en El Espacio 23, una antigua nave industrial en el barrio miamense de Allapattah. Alberga parte de la valiosa colección de arte del empresario cubano-estadounidense Jorge Pérez, su propietario. Sirve también desde su creación en 2019 como lugar para eventos artísticos y exhibiciones.
Clásicos y nueva hornada
La muestra actual, de acceso gratuito, será inaugurada oficialmente a fines de noviembre en el marco de la Semana del Arte de Miami.
You know who you are incorpora una selección de las recientes adquisiciones de arte cubano de Pérez. Asimismo, pone en valor a la nueva hornada de creadores de dentro y fuera de la isla. Por ejemplo, José Yaque (1985) y su obra Maturation: 3 vitrinas de madera donde se conservan en miel o aguardiente plantas o flores.
Este “culto a la memoria familiar, del hogar” cultivado por Yaque abre paso a la poesía del objeto con Todo lo sólido se desvanece en el aire, de Iván Perera (1993). Esta instalación aborda “cómo lo individual sostiene la fe colectiva“. Así lo explicó Álvarez, comisaria de la muestra junto a Patricia Hanna, ambas de origen cubano.
La instalación de Perera consiste en una piedra extraída de las ruinas de la iglesia del Carmelo de La Habana. Cuelga del techo sostenida por un centenar de hilos unidos a sus correspondientes dijes (crucifijos, estrellas de David, flores de trébol, entre otros), fijados en una pared de la sala.
En los 6 espacios se pasa de los Estados de Reynier Leyva Novo, un mural-collage en vinilo de grandes dimensiones que recoge centenares de post de Facebook que “desafían al poder en Cuba“, a la obra que da título a esta exposición, Tú sabes quién eres, tú sabes lo que quieres (2020), de Raul Cordero.
Cordero (1971) utiliza pigmentos acrílicos y poliéster sobre lienzo para pintar con aerosol y detalle un grupo numeroso de jóvenes de una época pasada practicando yoga. Una escena colectiva que, sin embargo, preserva el rostro distinto de cada individuo.
Firme carga política
Entre las obras presentes de carga política destaca The face of leviathan (2021), de William Osorio (1989). El artista recrea en acrílico al Guernica de Pablo Picasso; concretamente, con la detención del artista Mikel Osorbo, del Movimiento San Isidro, en el centro del cuadro.
O, en el primer espacio (Los héroes no pesan), las 2 tallas hechas a base de madera quemada y tornillos de Otero Alcántara; evocan, “contra el discurso oficial”, a veteranos heridos de las guerras de Angola, amigos del artista disidente condenado a 5 años de cárcel por el régimen cubano.
Muy interesante resulta la propuesta fotográfica en esta primera sección de José Ángel Toirac (1966), Con permiso de la historia (1996). La iconografía propagandística de la revolución cubana generada en la década de 1960 sirve al artista escenificar y reconstruir algunas fotos históricas.
Para completar este itinerario por unas 200 obras de arte cubano moderno y contemporáneo se presenta en la Semana del Arte de Miami una pintura emblemática de Lam, Sol (1925). Refleja la influencia del simbolismo y el Art Nouveau en su obra primera, la travesía de pesadilla de los balseros con Balsero lágrima roja (1995), de Luis Cruz Azaceta (1942); o Mujeres con sandías (1953), del artista visual José María Mijares (1921-2004).
El eje de la exposición es “el diálogo de los artistas cubanos de diversas generaciones, de los vanguardistas con los creadores contemporáneos”. También de las raíces comunes, de la crítica a las estructuras de poder y de la “defensa de tus creencias como un acto de desafío”, apuntó Álvarez.