15 minutos. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó este lunes con tomar medidas legales contra el estado de Nevada, después de que las autoridades locales aprobaron una ley para permitir el voto postal de cara a las elecciones presidenciales previstas para el mes de noviembre.
“En un golpe ilegal llevado a cabo por la noche, el gobernador de Nevada ha hecho imposible que los republicanos ganen en el estado. El servicio de correo postal jamás podrá gestionar el gran número de votos por correo sin una preparación previa”, manifestó el mandatario a través de su cuenta de Twitter.
In an illegal late night coup, Nevada’s clubhouse Governor made it impossible for Republicans to win the state. Post Office could never handle the Traffic of Mail-In Votes without preparation. Using Covid to steal the state. See you in Court! https://t.co/cNSPINgCY7
— Donald J. Trump (@realDonaldTrump) August 3, 2020
De esta manera, arremetió contra el Gobierno local y lo acusó de utilizar la pandemia de coronavirus para “robar el estado”. “¡Nos veremos en los juzgados!”, recalcó.
La presidenta del Comité Nacional Republicano, Ronna McDaniel, lamentó que los demócratas del estado de Nevada estén tratando de “hacerse con los comicios mediante una votación masiva por correo”. Además, señaló que decenas de partidarios del presidente Trump salieron a las calles de Nevada a protestar.
“Los demócratas quieren usar la pandemia para destruir la integridad electoral”, manifestó, según informaciones de la cadena Fox News.
Trump vs. Nevada
Trump tildó la decisión de las autoridades de Nevada de “indignante” y dijo que estas se toparían directamente con la Justicia. El Partido Demócrata defiende que la votación por correo no tiene por qué llevar a un fraude electoral. Asimismo, insiste en que hay pocos indicios de que esto se haya producido en el pasado.
Sin embargo, los republicanos consideran que este tipo de voto no se ha llevado nunca a cabo a gran escala. Aseguran que hay una gran diferencia entre solicitar el voto y enviar el voto por correo a todos los electores registrados.
El fiscal general, William Barr, indicó que no existen pruebas de que terceros países puedan interferir y cambiar el curso de las presidenciales mediante votos falsos. No obstante afirmó que este riesgo puede existir.