15 minutos. El secretario de Estado de Estados Unidos (EEUU) Antohny Blinken advirtió este miércoles, durante su visita a la India, que los talibanes no lograrán apoyo internacional a través de la violencia. Asimismo, abogó por las negociaciones de paz como el único camino para poner fin a 2 décadas de guerra en Afganistán.
“Los talibanes quieren reconocimiento internacional, quieren apoyo internacional, y presumiblemente quieren que sus líderes viajen libremente por el mundo. Tomar el control del país por la fuerza y abusar de los derechos de su gente no es el camino para lograr esos objetivos”, apuntó Blinken durante su intervención.
En este sentido, destacó que “solo hay un camino y está en la mesa de negociaciones para resolver el conflicto de manera pacífica”.
“Un Afganistán que no respeta los derechos de su pueblo (…) se convertirá en un Estado más pobre”, agregó.
Iniciativa afgana
El secretario de Estado consideró que el futuro Gobierno de Afganistán “debe ser inclusivo y representar plenamente al pueblo afgano”. Esta decisión “tiene que ser una iniciativa afgana” que se debata en el propio proceso de paz de Afganistán.
Desde Washington “seguimos muy comprometidos con Afganistán para apoyar al Gobierno” y “reunir a las 2 partes en un punto de encuentro para resolver el conflicto por la vía pacífica”, afirmó Blinken.
“Incluso cuando retiremos nuestras fuerzas, seguimos muy comprometidos con Afganistán”, sentenció.
Reunión en China
Las declaraciones de Blinken, que llegó el martes a la India para una visita oficial, se producen el mismo día en que una delegación de 9 talibanes se reunió en China con el ministro de Exteriores de ese país Wang Yi.
Durante su estancia en la India, Blinken se reunió con el ministro de Exteriores indio Subrahmanyam Jaishankar y con el asesor de Seguridad Nacional Ajit Doval. El encuentro sirvió para evaluar la situación de seguridad en Afganistán en un momento clave para este país, tras la decisión de Washington de retirar todas sus tropas.
El avance de los talibanes, con grandes ganancias territoriales, generó preocupación en Nueva Delhi. De hecho, ofreció ayuda, reconocimiento y financiación al actual Gobierno de Kabul tras las expulsión de los talibanes del poder en 2001.
Durante la reunión, ambas partes acercaron sus posturas en otros temas de mutuo interés, como la recuperación económica de los países tras la pandemia de la COVID-19, las relaciones en la región indopacífica, la crisis climática y la cooperación en organizaciones internacionales.