15 minutos. El secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, advirtió a China de las posibles consecuencias que acarrearía obstaculizar el trabajo de periodistas estadounidense en la región de Hong Kong y recalcó que se trata de “trabajadores de la prensa libre y no meros realizadores de propaganda”.
“Supe recientemente que el Gobierno chino amenaza con interferir en el trabajo de los periodistas estadounidenses en Hong Kong. Estos periodistas son miembros de la prensa y su valioso trabajo hace que ciudadanos de China y de todo el mundo estén informados”, aseveró Pompeo.
En este sentido, expresó que “cualquier decisión que se interponga entre la autonomía y libertades de Hong Kong” tendrá un impacto “inevitablemente” sobre la evaluación por parte de la Administración del presidente, Donald Trump, sobre el principio chino.
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Así, Pompeo recordó la importancia de la Declaración Conjunta Sinobritánica, firmada en 1984 entre Reino Unido y China y estipula la entrega de Hong Kong a Pekín, y la Ley Básica.
Tensión EEUU-China
Si bien no criticó explícitamente las medidas del Gobierno chino, las palabras de Pompeo tuvieron lugar después de que Pekín expulsara en marzo a una decena de periodistas estadounidenses del territorio en una medida de supuesta reciprocidad ante las “injustificadas restricciones” de Estados Unidos a la prensa china.
Según China, la medida fue tomada dadas las restricciones impuestas por Washington a los medios del gigante asiático. En concreto, las autoridades chinas hicieron hincapié en la decisión tomada en 2018, cuando autoridades estadounidenses ordenaron a medios chinos registrarse como “agentes extranjeros”.
Ya en febrero de 2020 designaron a cinco como “misiones extranjeras” limitando el número de ciudadanos chinos que podían trabajar en ellas. Esto supuso “la expulsión de periodistas chinos de Estados Unidos“.
Anteriormente, Pompeo acusó a China de intentar impedir que “el mundo sepa lo que está pasando realmente dentro del país” en un momento difícil.