15 minutos. El índice de precios al consumo (IPC) en Estados Unidos (EEUU) cayó un 0,4 % en marzo pasado, cuando empezó a notarse en el país la propagación del coronavirus, arrastrado por el descenso de la gasolina. Así lo informó este viernes el Departamento de Trabajo.
Esta reducción mensual del IPC en EEUU es la mayor desde enero de 2015. Entretanto, la inflación subyacente, que excluye los precios de los alimentos y combustibles, los más volátiles, disminuyó un 0,1 % el mes pasado, en su primera caída en diez años.
Por su parte, la inflación interanual subió en marzo el 1,5 %, un ascenso notablemente menor al registrado en febrero, del 2,3 %,. La inflación subyacente ascendió 2,1% en los últimos doce meses.
- Gobierno de Trump deportó a 10.000 migrantes durante pandemia
- Lucretia Mott: la cuáquera que defendió la igualdad de hombres y mujeres
El motivo principal de la caída del IPC en marzo fue el descenso del 10,5 % del precio de la gasolina. A ello se sumó la bajada de los billetes de avión y de la ropa.
En conjunto, el precio de la energía bajó un 5,8 % en marzo, siendo su mayor caída mensual desde enero de 2015. Dentro de esta bajada se incluye la de gasolina, cuyo precio retrocedió por tercer mes consecutivo; y la del gas natural, que disminuyó en marzo un 1,4 %.
Los precios de la comida aumentaron el 0,3 % en marzo, tras una subida del 0,4 % en febrero.
Por productos, la fruta y la verdura experimentaron una alza del 0.8 % el mes pasado, mientras que el precio de los lácteos ascendió un 0,6 %. Los índices del pan, la carne, el pollo, el pescado y los huevos se incrementaron un 0,1 %, respectivamente.
La pandemia de COVID-19 impactó enormemente en la economía de EEUU y en la mundial. Se espera que los precios continúen bajando en los próximos meses.
Uno de los sectores más afectados es el de la automoción. Durante el mes de marzo, experimentó una caída de los precios del 0,4 % en los vehículos nuevos. Por su parte, el precio de la vivienda se mantuvo el mes pasado invariable.
Antes de la propagación del coronavirus, la inflación ya estaba en EEUU en niveles históricamente bajos.
La pandemia ha afectado también al mercado laboral. Según dados que dieron a conocer el jueves, casi 17 millones de trabajadores perdieron su trabajo en apenas 21 días, después de que la semana pasada otros 6,6 millones solicitaran el subsidio por desempleo en EEUU.
Para contrarrestar los efectos de la crisis sanitaria en la economía, el Congreso aprobó y el presidente Donald Trump promulgó el mayor paquete de estímulo fiscal de la historia, por valor de más de 2 billones de dólares.
No obstante, ante el avance implacable del virus, los demócratas del Congreso de EEUU han estado presionando en los últimos días para incluir 250.000 millones de dólares para hospitales en un nuevo paquete de estímulo de 2,5 billones de dólares.