15 minutos. La Fiscalía de Estados Unidos (EEUU) presentó este viernes cargos contra un directivo de la compañía de videollamadas Zoom, presuntamente por censurar videos y reuniones en la conmemoración del aniversario de las manifestaciones contra el régimen chino en la plaza de Tiananmen de 1989.
Xinjian Jin, que vive en China y también se le conoce como Julien Jin, fue acusado de entrar a las reuniones junto a otros trabajadores usando un alias y una foto de perfil que mostraba algo sobre terrorismo o pornografía infantil. Esto habilitaba a la plataforma a cerrar el evento en línea, según The New York Times.
De este modo, consiguió que cerraran al menos 4 llamadas en las que se estaba conmemorando el aniversario de esta protesta. La manifestación se recuerda en la memoria colectiva global con la foto del joven que se enfrenta solo a los tanques en la plaza. En esa represión se estima que murieron cientos de personas.
Los investigadores de EEUU acusan a Jin de ser el enlace entre Zoom y el Gobierno chino para interferir en los actos acerca de Tiananmen. Por ello, se enfrenta a cargos por conspiración. Sin embargo, al estar en su país natal no puede ser detenido por las autoridades estadounidenses.
Zoom aseguró en un comunicado que despidió a Jin por violar sus normas internas. Además, llevará a cabo una investigación.
La compañía señaló que todas las llamadas de la plataforma están encriptadas. Asimismo, los trabajadores en China ya no pueden acceder a la red global de la empresa.
Las acusaciones de censura a empresas chinas no son una novedad en EEUU. La red social TikTok se enfrentó a acusaciones similares después de que una usuaria denunciara el cierre de su cuenta por hablar de los campos de “reeducación” en los que el Gobierno chino está recluyendo a la minoría musulmana uigur en la provincia de Xinjiang. Así lo denunciaron organizaciones internacionales y países como el propio EEUU.
Aumento de tensiones con China
Este caso se anunció a la vez que el Departamento de Comercio de EEUU inscribía a 60 empresas chinas en la “Lista de Entidades”. Esto significa que cada compra que hagan de tecnología estadounidense deberá ser aprobada por el Gobierno de este país.
Además, el presidente, Donald Trump, firmó una ley que podría desencadenar, a medio plazo, la exclusión de las empresas chinas de los mercados de valores de EEUU.
La presidencia de Trump ha estado marcada por la guerra comercial con el gigante asiático. Pese a que se espera un cambio en las formas, no se espera que el mandato del presidente electo, Joe Biden, vaya a significar una postura de apertura hacia Pekín.