15 minutos. Roger Stone, excolaborador del expresidente Donald Trump, compareció este viernes ante un comité del Congreso que investiga el asalto al Capitolio del 6 de enero.
No obstante, Stone se escudó en la Quinta Enmienda, que protege contra la autoincriminación, para no responder preguntas.
Así lo confirmó a los periodistas Stone, de 69 años, indultado por Trump poco antes de concluir su mandato (2017-2021).
Esto después de que lo condenaran en febrero de 2020 a 40 meses de cárcel por los delitos de mentir al Congreso.
La Quinta Enmienda consagra el derecho de cada persona a que no sea obligada, en ningún caso penal, a testificar contra sí misma.
“Cuestiono la legitimidad de esta investigación”, declaró Stone al término de su comparecencia, que se extendió durante una hora y media, según la cadena estadounidense CNN.
Cacería de brujas
El excolaborador de Trump calificó la investigación como una “cacería de brujas 3.0″.
Señaló que la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, “rechazó el nombramiento de republicanos en esta comisión y sentó a 2 republicanos anti-Trump”.
Stone acudió ante el comité después que la Cámara Baja, mayoría demócrata, votó el martes a favor de declarar en desacato a Mark Meadows.
Meadows, exjefe de gabinete del gobernante republicano al momento del asalto al Capitolio, dejó de cooperar con el comité legislativo que investiga el suceso.
El cargo de desacato puede acarrear una pena máxima de un año de cárcel y una multa de US$ 100.000, según el Servicio de Investigación del Congreso.
El pasado 6 de enero, unas 10.000 personas -la mayoría simpatizantes de Trump- marcharon hacia el Capitolio y unas 800 irrumpieron dentro del edificio para impedir que se ratificara la victoria del ahora presidente estadounidense, Joe Biden, frente al candidato republicano en las elecciones de noviembre de 2020.
5 personas murieron y cerca de 140 agentes resultaron agredidos.