15 minutos. La mexicana Ciudad Juárez y la estadounidense El Paso, separadas por un muro pero hermanadas desde hace décadas, parecen ahora más lejanas por la crisis del coronavirus. La pandemia ha dificultado el cruce entre México y Estados Unidos (EEUU) y ha llenado a la gente de temor.
Tras un acuerdo entre los gobiernos de México y EEUU el pasado 20 de marzo, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de EEUU limitó el cruce fronterizo a razones de fuerza mayor para residentes y ciudadanos estadounidenses.
Incluso prohibió el acceso a ciudadanos mexicanos a pesar de que cuenten con la llamada visa láser o tarjeta de cruce fronterizo. Esto, con el fin de reducir la expansión del coronavirus.
EEUU registra este lunes casi 340.000 casos de coronavirus, mientras que en México las autoridades sanitarias reportan 2.143 casos y 94 fallecidos.
A raíz de esta decisión, se redujeron al comercio y a los viajes esenciales los cruces de toda la frontera entre México y EEUU. Esta es considerada la más utilizada del mundo y con un comercio de un millón de dólares por minuto.
La decisión provocó un temor de traspasar la frontera para los paseños, ya que no están seguros si “la causa” de su visita a México será una razón válida para los agentes de migración.
Temor a flor de piel
Juana Juárez, residente en EEUU, se vio forzada a cruzar con temor, pero con la necesidad de brindarle ayuda a su madre, que necesita cuidados especiales.
“Yo de hecho no había pasado (de país), ahorita es la primera pasada que voy a dar. Y no sé ahorita que regrese, no sé. Me dicen que nada más que sea residente o ciudadano, y es todo”. Así lo comentó la mujer, quien acumulaba muchas dudas acerca de cómo lograría cruzar la frontera.
Agregó que si bien había postergado el cruce, para ella ahora ya es imprescindible, pues a su madre “le urge la ayuda económica”.
Como ella, miles de personas redujeron estos días sus cruces de país por temor a las medidas que podrían tomarse o a no poder regresar.
Esto ha tenido una “ventaja”. Ahora se pasa de país en escasos minutos, cuando antes se tardaba cerca de una hora en promedio.
Hasta el último reporte, la ciudad texana de El Paso dio a conocer 115 casos positivos de COVID-19. Mientras, del otro lado del muro, en Ciudad Juárez, se dio a conocer un total de ocho casos.
Ciudad Juárez se protege…
La prevención por parte del Gobierno del estado de Chihuahua -región a la que pertenece Ciudad Juárez- comienza cuando las personas provenientes de EEUU ponen un pie en México.
Para tal fin, se lanzó un programa donde el personal de salud realiza a quienes cruzan un cuestionario.
Y posteriormente, de ser necesario, se les mide la temperatura para de esa manera evitar correr el riesgo de permitir la entrada al país a un contagiado de coronavirus.
“Nosotros los que queremos evitar es que la gente infectada venga a Ciudad Juárez y entonces infecte. Tenemos que hacer un tipo filtro para que las personas que tengan algún posible síntoma canalizarlas y después llevarlas a un centro médico para que se les hagan los análisis necesarios”, dijo la paramédico, María López.
…El Paso también
La medida de cancelar el ingreso a EEUU a prácticamente todo aquel que no sea residente o ciudadano americano ha provocado el flujo casi nulo de vehículos en los diferentes puertos fronterizos de Ciudad Juárez.
Y con ello, la disminución de ingresos para los negocios de los visitantes de ambos lados de la frontera.
“Ellos piensan que cruza mucha gente para allá (EEUU) a hacer sus compras y todo. (…). Pero ahorita está todo vacío, todo vacío, no hay ni una tienda abierta”, señaló Teresita Camargo.
Ella no visita regularmente México, pero en esta ocasión prefirió salir de la cuarentena en su casa de El Paso para llevarle medicina a su sobrina que por cuestiones migratorias no ha podido ingresar a EEUU.
El gobierno del estado de Chihuahua permanecerá con su programa de control y revisión de salud a visitantes extranjeros al menos hasta el 30 de abril. Por su parte, Aduanas y Protección Fronteriza de EEUU no ha dado a conocer cuándo podrán volver a ingresar al país las personas que no sean residentes o ciudadanos americanos.