15 minutos. Las autoridades estadounidenses presentaron en el último mes cargos, de diferente índole, contra al menos 211 personas, la mayoría relacionadas con grupos de extrema derecha, aunque también hay veteranos del Ejército, por su implicación en el asalto al Capitolio, en Washington, el pasado 6 de enero.
El FBI detalló que varias decenas de estas personas tienen vínculos con las milicias de ultraderecha, como Oath Keepers, con tres miembros ya procesados, y sobre todo Proud Boys, con algunos de sus líderes ya acusados.
Se trata de su líder en Florida, Joe Biggs, uno de los primeros en irrumpir en la sede del Poder Legislativo, o el jefe de la delegación de Nueva York, Dominic Pezzola, de quien se sabe utilizó un escudo de la Policía para romper una ventana y colarse por ella.
Entre los señalados está también el líder de Proud Boys de Hawai, Nicholas Ochs, y el de Seattle, Ethan Nordean, detenido y cuya puesta libertad quedó finalmente anulada después de que en un primer momento un tribunal de Washington aseguró que no representaba un peligro para la comunidad, ni había riesgo de fuga.
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El fiscal federal interino del Distrito de Columbia, Michael Sherwin, avanzó que presentarán cargos adicionales por conspiración y sedición contra aquellas personas que se hayan revelado como líderes o “comandantes” del asedio al Capitolio, informa la cadena NBC.
¿Ataque individual o colectivo?
Un mes después del ataque al Capitolio, las autoridades estadounidenses no aciertan a dilucidar si el ataque resultó organizado por varios grupos de manera conjunta.
Los cargos presentados contra estos centenares de personas varían mucho los unos de los otros. Esto debido a que algunos resultaron acusados de atentado contra la autoridad.
No obstante, todavía no se presentaron cargos contra nadie por la muerte del agente de la Policía del Capitolio Brian Sicknick. De igual forma el FBI todavía no dio con el paradero del responsable de la colocación de dos bombas caseras en las inmediaciones de las sedes de los partidos Republicano y Demócrata en Washington.
¿Qué pasó el 6 de enero?
Las distintas fiscalías que se encuentran investigando lo qué sucedió aquel 6 de enero han señalado que si bien muchos de ellos estaban fuertemente armados, otros no pasaban de ser meros curiosos que aprovecharon la coyuntura para, en algún caso, “darle a su hijo un cumpleaños memorable”, o “porque estaba atrapado entre la multitud y era un evento único en la vida”.
El FBI y el resto de investigadores precisaron que los acusados proceden de hasta 43 estados. El perfil de los asaltantes responde al de un hombre de Texas, o de Nueva York, con entrenamiento militar.
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El asalto al Capitolio, que dejó cinco muertos, tuvo lugar el día que el Congreso de EEUU celebraba una sesión conjunta. Esto para ratificar la victoria de Joe Biden en las elecciones presidenciales, celebradas el 3 de noviembre.
El ahora expresidente Donald Trump rechazó repetidamente el resultado electoral, afirmando que se produjo un “fraude”, aunque sin proporcionar pruebas al respecto.
Poco antes del asedio, Trump celebró un mitin a las puertas de la Casa Blanca. En ese evento, llamó a sus incondicionales para que cuestionaran los resultados de las presidenciales y eso provocó el asalto al capitolio.
Por ello, el Congreso celebra este martes un juicio político contra él, el segundo en apenas un año, por “incitar a la rebelión”.