15 minutos. Chang’e 4, la misión china a la cara oculta de la Luna, superó el frío extremo de diez noches lunares, y sigue operando en su úndecimo día lunar.
Tras la hibernación obligada por el frío de la noche lunar, el módulo de aterrizaje volvió a la actividad de forma autónoma el 23 de octubre.
Justamente, un día después del rover YuTu 2, que complementa la misión como vehículo de exploración.
- Diamantes ofrecen pistas sobre el origen de la vida
- Moscas que se posan patas arriba usan compleja maniobra de rotación
“En la actualidad, las condiciones de trabajo de la plataforma son normales, la energía está equilibrada y la recepción y procesamiento de datos de las estaciones de monitoreo y control en tierra son normales”, explicó Chinese Lunar Exploration Program.
CLEP dijo en un comunicado que “se lanzarán cargas científicas dedicadas a neutrones lunares y detectores de dosis de radiación, analizadores de espectro de radio de baja frecuencia y continuará la exploración científica”.
En cuanto al rover, se analizan los datos enviados a la Tierra, y la cámara panorámica, el radar receptor lunar y el detector atómico están en buenas condiciones, y los datos de imágenes infrarrojas del espectrómetro de imágenes infrarrojas son normales.
El rover lunar
Durante el período de trabajo de este mes, el rover lunar llevará a cabo la detección de punto fijo de acuerdo con la ruta planificada, y continuará realizando tareas de exploración científica que incluyen la morfología de la superficie lunar, la composición del material y la detección de la estructura superficial.
En sus diez meses de operación lunar, el rover recorrió ya 289,769 metros.