15 minutos. La Universidad Politécnica de Cataluña (UPC) participó en la instalación y puesta en marcha de la primera boya inteligente en el golfo de Corcovado, en la región austral de Chile. La idea de este sistema es monitorizar los océanos y la biodiversidad marina en tiempo real y proteger a las ballenas.
Junto a la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), participaron en el programa el Ministerio de Medio Ambiente de Chile y la Fundación chilena MERI, que desarrolla investigación científica y educación ambiental, informó la UPC.
Los datos obtenidos pretenden conservar y proteger a las ballenas.
Además de monitorizar los océanos, estudiando y valorizando los servicios ecosistémicos marinos, en particular los asociados al rol de las ballenas en la captura del CO2, necesarios para enfrentar el cambio climático, indicó la fundación.

Reducción de carbono
En este sentido, la UPC señaló que, por término medio, cada ballena azul captura 33 toneladas de carbono a lo largo de su vida en lo que se llama “servicio ecosistémico marino”. Esto reduce la presencia en la atmósfera de uno de los principales gases causantes del cambio climático.
Sin embargo, estas especies “clave para enfrentar la crisis climática, por ser una especie paraguas, viven en constante amenaza por la actividad humana, en particular, el tráfico marítimo“, alertó la universidad.

Otra de las funciones de la boya es alertar a las embarcaciones ante la presencia de ballenas y evitar colisiones, añadió la UPC.
La tecnología de vanguardia se desarrolló desde el Laboratorio de Aplicaciones Bioacústicas (LAB) para aplicarla en el proyecto.
La boya se instaló en el marco del proyecto “The Blue Boat Initiative”, en el que las 3 instituciones trabajaron más de 2 años para avanzar en soluciones concretas para la conservación de los océanos.
“The Blue Boat Initiative” es un complejo sistema que alerta de manera temprana a las embarcaciones de la presencia de ballenas. Incluye una red de boyas inteligentes, un sistema de monitoreo acústico pasivo y oceanográfico. Se añade a protocolos previamente establecidos que protegen a las ballenas en rutas de tráfico marítimo.