Hombres y mujeres que renunciaron a la realeza por amor u otros motivos

La princesa Mako de Japón es la última en dejar su posición como heredera al trono, pero no la única. Otros miembros de diferentes monarquías se han desvinculado
Hombres y mujeres que renunciaron a la realeza por amor u otros motivos

15 minutos. Según las leyes en Japón, las mujeres de la familia imperial que se casen con plebeyos deben abandonarla, no así los hombres. Por eso, cuando en octubre la ya exprincesa Mako, sobrina del emperador e hija del heredero, firmó su acta de matrimonio con su prometido Kei Komuro, sin sangre azul, aceptó también su vida fuera de la realeza.

Ella ha sido la última hasta la fecha, pero no la única en tomar una decisión similar.

“Sé que hay muchas opiniones sobre mi matrimonio con Kei”, dijo Mako en rueda de prensa. Hacía apenas unas horas que habían contraído matrimonio, sin ceremonias.

La pareja se prometió en 2017, después de 5 años de noviazgo. Tuvieron que posponer la fecha del enlace, previsto para 2018, después de que la prensa se hizo eco de una disputa por motivos económicos entre la madre de Komuro y su expareja.

“Kei es indispensable para mí”, aseguró la exprincesa durante la comparecencia. “Amo a Mako. Solo se vive una vez y quiero pasar mi vida con alguien a quien amo”, aseveró su esposo.

“Encontraremos dificultades en el camino, pero como hemos hecho hasta ahora, quiero seguir uniendo fuerzas y avanzando juntos”, dijo ella, que renunció a la ayuda económica que se le ofrece al dejar la familia imperial.

Conocida hasta entonces como la princesa Nori, la hermana del actual emperador e hija del emperador por aquel entonces también renunció a su pertenencia a la familia imperial tras su matrimonio con un urbanista y funcionario en 2005. Desde ese momento, pasó a ser reconocida como Sayako Kuroda.

Realeza británica

Hombres y mujeres que renunciaron a la realeza por amor u otros motivos
Meghan y Harry (EFE/STR)

El año pasado, otra pareja puso tierra de por medio, más bien un océano, entre ellos y la familia real a la que pertenecían. La actriz Meghan Markle y el príncipe Harry se casaron en mayo de 2018. Sin embargo, poco más de un año y medio después, anunciaron su intención de abandonar sus roles en la familia real británica.

“Pretendemos dar un paso atrás en nuestro papel de miembros sénior de la familia real y trabajar para ser económicamente independientes, a la vez que continuará nuestro pleno apoyo a su majestad, la reina”, se leía en su cuenta oficial de Instagram.

Su último compromiso como miembros de tan selecta familia fue en marzo de 2020. Tras unos meses en Canadá, la pareja se estableció en California (Estados Unidos, EEUU).

En una entrevista con Oprah Winfrey la pasada primavera, Harry dijo a la comunicadora que la decisión de dejar la realeza había sido “increíblemente dura”. Temía que la historia volviese a repetirse, probablemente en referencia al acoso que su madre Diana Spencer sufrió por parte de los tabloides.

En la misma entrevista, Winfrey preguntó sobre las razones detrás de la elección. “¿Fue para huir de la prensa británica, porque la prensa estaba en todos los lados, o porque no tenías suficiente apoyo por parte de la ‘firma’?”. “Por ambas”, contestó Harry.

Felipe

Un caso diferente fue el que ocurrió con el duque de Edimburgo, quien renunció a los títulos que ostentaba de nacimiento para formar parte de otra familia real, la británica.

El príncipe Felipe, consorte de Isabel II durante 73 años, nació en la isla griega de Corfú. Fue nombrado príncipe de Grecia y Dinamarca, según la página de la realeza.

En 1922, cuando él tenía año y medio, el rey Constantino I de Grecia, su tío, fue obligado a abdicar y su padre fue desterrado.

Jorge V, abuelo de Isabel II, mandó un buque para evacuar a la familia, que se estableció entonces en París. En 1947, ya convertido en ciudadano británico, renunció a sus títulos para casarse con Isabel II.

Hombres y mujeres que renunciaron a la realeza por amor u otros motivos
Isabel II de Inglaterra y el duque de Edimburgo (EFE/Will Oliver)

Casa Real de Suecia

En ocasiones, la decisión no tiene que afectar a ambos miembros de la pareja. Por ejemplo, en la formada por Magdalena de Suecia y Chris O’Neill, él renunció a los títulos que le otorgaba el rey Gustavo de Suecia tras la boda con su hija en 2013. Ella, sin embargo, los mantiene intactos y permanece en la línea de sucesión al trono.

“El señor O’Neill ha solicitado de manera respetuosa seguir siendo un ciudadano privado y que no se le conceda ningún rango real”, publicó en 2013 la página web de la corte real.

“El señor O’Neill es y seguirá siendo un ciudadano estadounidense y tiene la intención de continuar con sus actividades comerciales”, indicaban.

Entre los requisitos para ser miembro de la familia real del país nórdico europeo está ser sueco, y el esposo de Magdalena mantuvo sus nacionalidad británicoestadounidense. Además, indican no tener responsabilidades en una empresa. Él sigue con su actividad profesional.

Países Bajos

Por su parte, el príncipe Juan Friso de Orange-Nassau, segundo hijo de la reina Beatriz de los Países Bajos y de su esposo, el príncipe consorte Nicolás Friso de Holanda, renunció a su posición en la realeza para contraer matrimonio con Mabel Wisse en 2004.

Según se lee en la página de la institución, el Gobierno respetó el deseo de la pareja de no pedir el beneplácito del parlamento para casarse.

“Como consecuencia, después de su matrimonio, el príncipe Friso dejó de ser un miembro de la casa real y de estar en la línea de sucesión al trono”, se lee.

La pareja se mudó a Londres y tuvieron 2 hijas, Luana y Zaria. Tras 9 años de matrimonio, en agosto de 2013, Friso falleció a los 44 años, después de un largo coma en el que entró luego de un accidente de esquí.

Más vistas